4 consejos para reforzar el sistema inmunitario
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Una simple carrera en la cinta de correr puede provocar una lesión, tanto si eres un deportista más o menos experimentado. En este artículo hablaremos de las cuatro lesiones más frecuentes en el gimnasio y de cómo puedes reducir los riesgos.
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Descubra cómo fortalecer el sistema inmunitario de forma natural
Hoy más que nunca, es esencial reforzar el sistema inmunitario. La primera línea de defensa de nuestro organismo al máximo garantiza la protección contra agentes patógenos: virus, bacterias, hongos, entre otros. Estos pueden debilitarnos y hacernos más susceptibles de caer enfermos. Un sistema inmunitario débil es una puerta abierta a peligrosos agresores.
Dormir
Dormir bien, tanto en calidad como en cantidad, es uno de los factores más importantes para reforzar nuestras defensas. Se sabe que cuando dormimos menos horas de las recomendadas, nuestro sistema inmunitario se debilita, entre otras cosas, frente a los ataques de virus. A medida que cae la noche y disminuye la luz, comienza a aumentar la melatonina hormona que regula nuestro sueño. En esta fase, a medida que nos acercamos a la hora de acostarnos, debemos por tanto evitar progresivamente los aparatos y fuentes que producen luz, en particular la luz azul. Éstas disminuyen la melatonina, haciendo más difícil conciliar el sueño. También hay que evitar las comidas copiosas y la actividad física intensa cerca de la hora de acostarse.
Actividad física
El ejercicio físico es uno de los mejores aliados para reforzar nuestro sistema inmunitario, ya que parece aumentar la respuesta de nuestras células de defensa de primera línea, las NK -Natural -Killer-. Estas células, que pueden compararse a verdaderas "fuerzas especiales" producidas por nuestro organismo, son muy eficaces y protectoras contra organismos patógenos como los virus. Sin embargo, como en todo, el ejercicio debe ser moderado y equilibrado, ya que en exceso puede provocar inmunodeficiencias.
Alimentación y suplementos
Lo que comemos es realmente importante porque nos aportará los nutrientes y sustancias esenciales para que nuestros sistemas funcionen con normalidad, en este caso el sistema inmunitario. Además, evitará "crear" un ambiente favorable a la génesis de la enfermedad. Una dieta alcalina rica en verduras, tubérculos, raíces, frutas y semillas es rica en vitaminas como la A, C, E y minerales como el zinc y el selenio. También contiene fitonutrientes que pueden dar fuerza extra a tu sistema inmunitario. Evitar las grasas trans e hidrogenadas que pueden causar inflamación y optar por buenas fuentes antiinflamatorias como omega 3 también son una buena opción. Los hidratos de carbono poco refinados con un índice glucémico moderado o bajo, así como buenas fuentes de proteínas con grasas buenas y hierro, también son buenas opciones.
También hay suplementos, sobre todo porque a veces es difícil equilibrar la dieta hoy en día, que pueden ayudar mucho. Entre ellos se incluyen las proteínas Whey, Vitamina C y probióticos. Los hongos Reishi, las setas Shiitake y el extracto de ajo añejo también pueden ayudar.
Meditar
La meditación es cada vez más objeto de interés en diversos ámbitos de nuestra salud, uno de los cuales es la posible reducción del estrés y sus daños asociados. En este sentido, parece que el acto de meditar estimula directamente nuestro sistema inmunológico, aumentando nuestro nivel de felicidad. El positivismo parece estar ligado a una mayor estimulación del sistema de defensas. También puede reducir el estrés, que en sí mismo parece estar relacionado con la inflamación y la inmunosupresión.
Ahora que ya tienes los consejos, habla con expertos en la materia y ¡protégete ya!