Motivación para entrenar: cómo conseguirla
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Una simple carrera en la cinta de correr puede provocar una lesión, tanto si eres un deportista más o menos experimentado. En este artículo hablaremos de las cuatro lesiones más frecuentes en el gimnasio y de cómo puedes reducir los riesgos.
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Motivación para Entrenar: ¡Consejos para mantenerla alta!
¿Por qué la mayoría de las personas que quieren bajar de peso o llevar una vida más saludable, al alcanzar cierto nivel de satisfacción con los resultados, vuelven al principio del proceso? ¿Te has encontrado alguna vez en esta situación?
La respuesta que para mí tiene más sentido, y sobre la que me gustaría invitarte a reflexionar, es… Quizás en ese momento dejaste de enfocarte tanto en la VERDADERA RAZÓN por la que querías perder peso, sentirte mejor con tu figura, o estar más saludable… o… sin darte cuenta, reemplazaste esa razón por otra que es más importante en ese momento!
Al igual que en el entrenamiento, donde debemos seleccionar los ejercicios adecuados con la intención correcta en cuanto a número de series, repeticiones y orden de ejercicios, o en una receta donde debemos tener los ingredientes y cantidades correctas de cada elemento, la motivación también necesita entrenamiento… entrenamiento regular y consciente, para mantener presentes en tu vida diaria las razones correctas de tu enfoque, sin que otras motivaciones eclipsen lo que deseas para ti.
Te invito a un breve ejercicio de 6 pasos:
Paso 1: ¿Por qué deberías tener un POR QUÉ y recordarlo todos los días?
La forma en que te comprometes con hábitos de vida saludables nunca será diferente ni duradera si no tienes un GRAN POR QUÉ.
Éste es el mayor desafío al cambiar hábitos.
Lo difícil no son las listas de la compra ni los entrenamientos que hagas; eso no te desanimará... al contrario, cualquier cosa nueva te motiva fácilmente. ¡El mayor obstáculo es la fuerza de tu zona de confort comparada con tu fuerza de voluntad para cambiar!
Paso 2: ¿Qué ganarás con tu nuevo cambio?
Como regla general, nos resulta más fácil saber exactamente lo que no queremos que lo que sí queremos.
Cuanto más preciso y detallado sea tu enfoque hacia tu objetivo, mayor será tu compromiso con él. Si lo compartes, ¡se triplicará!
Te reto a que escribas, en un lugar donde puedas leerlo con frecuencia, lo que ganarás con tu nuevo cambio.
En este punto, tiene sentido pensar en preguntas como:
- ¿Qué ganaré con este cambio?
- ¿Cómo me sentiré?
- ¿Quién más se beneficiará de mi cambio y qué impacto tendrá en mi felicidad?
- ¿Cómo transformará este cambio los sentimientos que no quiero tener sobre mí mismo?
- ¿Cómo me sentiré cuando me vea en el espejo todos los días?
Paso 3: ¿Cómo se compara tu fuerza de voluntad con la fuerza de tu zona de confort?
¿Qué estás dispuesto a hacer que sea verdaderamente transformador o a pensar fuera de lo establecido?
Paso 4: Recuerda SIEMPRE que la zona de confort es fuerte y funciona bien en todos los aspectos de tu deseo de cambiar a diario. Es como recolectar munición cada día... ¡CELEBRA CADA VICTORIA hasta que la sientas como una victoria con cada célula de tu cuerpo!
Paso 5: ¿Quiénes son o podrían ser tus influencias positivas y negativas a lo largo de este proceso?
- Es importante comprender quién puede ayudarte a llevar tu vida al siguiente nivel, dónde puedes encontrar inspiración y quiénes son tus catalizadores positivos.
- Por otro lado, también es importante ser consciente de cuáles podrían ser tus influencias negativas. Es importante estar alerta y ser consciente de ellas para protegerte.
Paso 6: Recuerda siempre que la MOTIVACIÓN es consecuencia de lo que decides hacer por ti mismo, no algo que te sucede cuando no lo esperas ni algo que alguien hace por ti. ¡Eres capaz de todo lo que deseas!