Estrés: El impacto que tiene en nuestra salud
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Una simple carrera en la cinta de correr puede provocar una lesión, tanto si eres un deportista más o menos experimentado. En este artículo hablaremos de las cuatro lesiones más frecuentes en el gimnasio y de cómo puedes reducir los riesgos.
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Los efectos comunes del estrés
Imagina que estás atrapado en el tráfico, llegas tarde a una reunión importante y solo ves pasar el tiempo. Nuestro hipotálamo (que es básicamente una "pequeña torre de control" ubicada en nuestro cerebro) estimula la liberación de hormonas del estrés : noradrenalina y cortisol. Nuestro corazón se acelera, nuestra respiración se acelera y nuestros músculos están listos para reaccionar, afrontar el peligro o huir si es necesario. Esta respuesta está diseñada para proteger nuestro cuerpo ante una situación de emergencia, preparándonos para reaccionar de inmediato. Pero cuando la respuesta al estrés se activa día tras día, puede poner en riesgo nuestra salud.
El estrés puede afectar no solo nuestro cuerpo, sino también nuestros pensamientos, sentimientos y comportamiento. Reconocer las primeras señales de alerta puede darnos una ventaja para afrontar esta condición. Si no se controla, puede contribuir a muchos problemas de salud, como hipertensión arterial, enfermedades cardíacas, degeneración celular y obesidad.
Efectos comunes del estrés en el cuerpo
- migrañas;
- Tensión o dolor muscular;
- dolores en el pecho;
- Fatiga;
- Falta de deseo sexual;
- Problemas de estómago;
- Problemas de sueño.
Efectos comunes del estrés en el estado de ánimo
- Ansiedad;
- Inquietud;
- Falta de motivación o concentración;
- Sentirse abrumado en el trabajo y/o en la vida personal;
- Irritabilidad o enojo
- Tristeza o depresión
Efectos comunes del estrés en tu comportamiento
- Comer muy poco o demasiado;
- Estallidos de ira;
- Consumo excesivo de alcohol, tabaco u otras sustancias ilícitas;
- Aislamiento social.
Cómo lidiar con el estrés
El estrés lamentablemente es una variable muy presente en nuestra vida diaria por diversas razones, por lo que es importante tomar medidas para gestionarlo:
- Actividad física regular;
- Técnicas de relajación, como la respiración profunda, la meditación, el yoga, el tai chi o el masaje;
- Cultivar nuestro sentido del humor;
- Socializar con familiares y amigos;
- Reserva tiempo para tus pasatiempos, como leer un libro, bailar o escuchar música.
Una dieta equilibrada y un buen sueño también tienen un impacto positivo en la gestión del estrés.
No dormir lo suficiente provoca mal humor, falta de energía, dificultad para concentrarse y una incapacidad general para funcionar con normalidad. Al combinarse con el estrés, se convierte en una combinación explosiva. Además, ¡estos dos factores suelen ser interdependientes!
En cuanto a la alimentación, ciertos alimentos aumentan la sensación de bienestar y la liberación de hormonas que combaten el estrés, como la serotonina. Tés como la manzanilla y la lavanda, plantas medicinales como la ashwagandha (de la medicina ayurvédica) y la rodiola, el chocolate negro, un aminoácido llamado GABA, una deliciosa ensalada de aguacate o pescados grasos como el salmón son conocidos por sus propiedades para combatir la ansiedad y el estrés.
También se recomienda evitar el consumo de tabaco, el consumo excesivo de cafeína y alcohol y el uso de sustancias ilícitas en los momentos en que el factor "control personal" es más débil.
Cuándo pedir ayuda
Si no está seguro de si sufre de estrés y ha intentado todo para aliviar los síntomas, pero persisten, consulte a un médico. Es posible que esté pasando por alto otras variables fisiológicas que un médico pueda identificar fácilmente.
También puedes consultar a un terapeuta que pueda ayudarte a identificar las causas del estrés y aprender nuevas herramientas de gestión.
Conclusión
Vivir en el mundo actual no es fácil. Las responsabilidades familiares y los trabajos cada vez más exigentes, la falta de tiempo de calidad para nosotros mismos y el síndrome de comparación constante que sufrimos a menudo abren la puerta al estrés.
Podemos tener todo tipo de herramientas a nuestra disposición para gestionar el estrés, pero si no establecemos prioridades, aceptamos lo que podemos y no podemos controlar y agradecemos lo que tenemos... ¡ningún mecanismo de gestión nos ayudará!
Y siempre vale la pena recordarlo: "¡La mente influye en el cuerpo!"