Tiago Osório
Homem jovem com expressão de dor segurando o braço no ginásio. Ele veste uma t-shirt branca e preta e calções pretos, sentado num banco de musculação com equipamentos de treino ao fundo.

Una simple carrera en la cinta de correr puede provocar una lesión, tanto si eres un deportista más o menos experimentado. En este artículo hablaremos de las cuatro lesiones más frecuentes en el gimnasio y de cómo puedes reducir los riesgos.

Una simple corrida en la cinta puede provocar una lesión, tanto si eres un deportista más o menos experimentado. En este artículo te contamos cuáles son las cuatro lesiones más comunes en el gimnasio y cómo puedes reducir los riesgos.

1) Lesiones musculares

Se producen tras un golpe o cuando el músculo se estira más allá de su capacidad. Suelen ser el resultado de un movimiento rápido e intenso. Las lesiones tienen tres niveles de gravedad. Leve, con hinchazón; moderada, con hematoma; y cuando el hematoma es más grave y el dolor aumenta, la lesión puede clasificarse como de grado 3.
Estas lesiones son frecuentes en la halterofilia, por ejemplo.

2. Esguinces articulares

Un esguince es una lesión de los ligamentos, es decir, de los tejidos que unen los huesos entre sí. Se producen cuando hay un movimiento desfavorable o cuando hay una sobrecarga de peso. En los esguinces, se sobrepasa la amplitud natural de movimiento de una articulación determinada. Por diversos motivos: caídas u otros movimientos que desestabilizan la articulación. Dolor, edema y limitación de la amplitud de movimiento de la articulación son síntomas de los esguinces articulares. Los esguinces se producen en cualquier articulación del cuerpo que tenga ligamentos. A saber: tobillo (cuando se produce una rotación brusca del pie - el movimiento de torsión puede provocar un esguince); rodilla, codo.

3. Lesión/dolor de espalda

También conocido como lumbago, el dolor lumbar está relacionado con la sobrecarga de la columna vertebral. Una postura incorrecta al realizar una "simple" secuencia de abdominales puede provocar dolor o lesiones en la espalda. Lo mismo ocurre al levantar pesos, cuando la columna está hiperextendida. La hiperextensión de la columna la deja en una posición vulnerable y propensa a riesgos. La sentadilla con barra es otro ejercicio popular en el gimnasio para entrenar piernas y glúteos. Sin embargo, la carga sobre la columna puede provocar la compresión de los discos intervertebrales.
En la zona lumbar, las regiones más afectadas son los músculos y los ligamentos. Las hernias y las fracturas son las lesiones más graves.

4. Tendinitis

Se trata de una inflamación de los tendones. Los tendones son estructuras fibrosas que conectan los músculos a los huesos. Cuando están expuestos a un estrés excesivo -movimientos intensos y repetidos- pueden inflamarse y causar dolor. Suele afectar a los hombros, las rodillas, los codos, la muñeca y el llamado tendón de Aquiles. El movimiento repetitivo e intenso del hombro en la natación, por ejemplo, puede causar tendinitis del hombro. La natación requiere una contracción muscular constante e implica cientos de movimientos repetitivos. El dolor de hombro es una lesión frecuente.

Consejos de prevención

Ahora que ya sabes cuáles son las lesiones más comunes en el gimnasio, aquí tienes algunos consejos para evitar arriesgarlo todo:

  • Estira y calienta antes de entrenar: montar en bicicleta o saltar a la cuerda son movimientos que aumentarán gradualmente tu ritmo cardíaco y prepararán tus músculos y ligamentos para el entrenamiento.
  • Empieza despacio: al principio de un nuevo programa de entrenamiento, empieza despacio y aumenta gradualmente la intensidad, la frecuencia y la duración.
  • Buena ejecución: un entrenador personal puede ayudarle en la correcta ejecución de los movimientos. Una buena postura es fundamental a la hora de entrenar.
  • Descanso: evite el sobreentrenamiento. El descanso forma parte del programa de entrenamiento porque permite que los músculos se reparen.
  • Equipamiento adecuado, ajustado a la actividad del gimnasio.
  • Ejercicios de fortalecimiento: realizar ejercicios para mejorar la movilidad de la columna, caderas, hombros y fortalecer el core. El puente es un movimiento de Pilates muy útil. Al igual que el Roll Up.
  • Entrenamiento cruzado: incluye variaciones en tu plan de entrenamiento. No insistas sólo en piernas o brazos. Los mismos movimientos, las mismas series en los mismos grupos musculares aumentan el riesgo de lesiones.
  • Conoce tus límites: No hagas ejercicios que estén contraindicados para tu salud/condición física. No hagas ejercicios que te causen dolor.
  • Hidratación: Beber agua y bebidas con sodio, potasio y magnesio ayudan a combatir la inflamación y el dolor muscular.
  • Sigue una dieta equilibrada y variada que se ajuste a tus necesidades de entrenamiento.
  • Escucha a tu cuerpo: si tienes dolor, es mala señal. Podría ser ya un signo de lesión. No sigas adelante con tu entrenamiento y evalúalo.

Y un consejo de oro:

Muscle Repair puede reducir los síntomas de las lesiones musculares, gracias a una combinación de extractos de plantas medicinales, enzimas, vitaminas y minerales. Además, contiene bromelina, una enzima con propiedades antiinflamatorias, utilizada para reducir el dolor y el edema, y también como relajante muscular. También contiene vitamina C, que contribuye a la formación de colágeno, favoreciendo la resistencia de cartílagos, huesos y tejido conjuntivo. Le ayudará a

  • Recuperarse de lesiones musculares
  • Reducir el dolor y la inflamación;
  • Recuperar tendones y cartílagos;
  • Sanar los músculos;

Descubre aquí los mejores aliados para tu entrenamiento. ¡Aléjate de las lesiones más comunes del gimnasio! ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!

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