J C
A incrível conexão do eixo intestino cérebro

Una simple carrera en la cinta de correr puede provocar una lesión, tanto si eres un deportista más o menos experimentado. En este artículo hablaremos de las cuatro lesiones más frecuentes en el gimnasio y de cómo puedes reducir los riesgos.

La conexión entre el eje intestino-cerebro ayuda a explicar algunas expresiones comunes. "Mariposas en el estómago" es una sensación que se produce cuando estamos ansiosos y se debe a que el sistema gastrointestinal reacciona a las emociones. Tristeza, nerviosismo, satisfacción... todas estas cuestiones psicológicas tienen un efecto en el intestino.

Por otra parte, los problemas gastrointestinales agravan el estrés y la ansiedad. Los expertos han descubierto que el sistema nervioso de nuestro intestino se comunica con el cerebro. Un intestino con problemas envía señales al cerebro, lo que puede desencadenar problemas de estado de ánimo. Un cerebro defectuoso envía señales al intestino, lo que puede provocar irritación intestinal.

En otras palabras, no hay vuelta atrás: si quieres hacer frente al estrés, tienes que cuidar la salud de tu intestino. Y viceversa.

Sistema nervioso del intestino: ¿qué quiere decir?

Sí, el intestino también tiene un sistema nervioso. Es una parte menos conocida del cuerpo humano y se llama sistema nervioso entérico. Como tiene el mismo tipo de neuronas y neurotransmisores que el cerebro, llamamos al intestino el "segundo cerebro". El eje intestino-cerebro se comunica a través del sistema nervioso, pero también a través de las hormonas y el sistema inmunitario. Esta comunicación entre los dos "cerebros" desempeña un papel fundamental en determinadas enfermedades y en la salud en general.
"Estos nuevos hallazgos podrían explicar por qué un porcentaje superior a la media de personas con síndrome del intestino irritable y problemas funcionales intestinales desarrollan depresión y ansiedad", explica Jay Pasricha, director del Centro de Neurogastroenterología del equipo de investigación estadounidense Johns Hopkins (página web de Johns Hopkins Medicine).

Los médicos que analizan neuroenfermedades como el Alzheimer y síntomas de depresión y ansiedad empiezan ahora a mirar el intestino con otros ojos. Del mismo modo que los especialistas que analizan las úlceras y el estreñimiento han ganado motivos para centrarse en aspectos de la función cerebral.
"Nuestros dos cerebros 'hablan' entre sí, por lo que hay terapias que ayudan a uno y pueden beneficiar al otro", argumenta el investigador Jay Pasricha.

El mundo de la investigación está abierto a descubrir más cosas sobre el eje intestino-cerebro.

Cuidar el eje intestino-cerebro a través de la microbiota

Las señales del sistema digestivo pueden afectar al metabolismo y, por tanto, influir en el riesgo de enfermedades como la diabetes de tipo 2. Todo ello se debe a la increíble conexión entre el eje intestino-cerebro. Una comunicación que se produce entre los dos "cerebros" a través de señales nerviosas, hormonas y la microbiota.

La microbiota es el conjunto de microbios -bacterias, hongos y virus- que habitan en nuestro cuerpo. Hay alrededor de un billón de ellos y la mayoría están localizados en el intestino. Una microbiota intestinal sana es la mitad de la batalla para sentirse bien.

No hay que olvidar que el 70% del sistema inmunitario se encuentra en el intestino. Por tanto, las bacterias de nuestro intestino tienen funciones importantes. Además de proteger, contribuyen a una buena digestión y a un entorno intestinal favorable para la producción de bacterias beneficiosas para el intestino. El organismo dispone de probióticos naturales que impiden la reproducción de las bacterias malas y refuerzan el sistema inmunitario.

¿Cómo ayudan los probióticos al intestino y a la salud?

Aunque el cuerpo tiene sus propios probióticos, éstos no siempre están a la altura de las "guerras" a las que nos enfrentamos. En la vida cotidiana, las bacterias beneficiosas del intestino son atacadas de diversas formas:

  • Los antibióticos matan a las bacterias malas, pero lo hacen de forma indiscriminada, lo que significa que las bacterias buenas tampoco salen bien paradas;
  • El envejecimiento, una dieta pobre en nutrientes, el estrés y las toxinas y aditivos químicos también destruyen la flora intestinal.

Cuando hay un desequilibrio en la flora intestinal, aparecen enfermedades y una alteración del eje intestino-cerebro. Por eso son útiles y recomendables los probióticos.

¿Pero no es suficiente con el yogur?

Los yogures sí ayudan. Al igual que el kéfir, en una dieta diversificada y sana con azúcar reducido, es importante mantener una flora intestinal sana. Los yogures ofrecen esencialmente dos tipos de bacterias: Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus. Resulta que estos dos tipos de bacterias a veces son destruidas por el ácido del estómago y acaban por no tener ningún efecto.

Todo esto puede provocar una alteración del eje intestino-cerebro y, en última instancia, desencadenar problemas de salud.

Entonces, ¿cuál es la alternativa?

La respuesta la da el equipo científico de Wakunaga, la empresa responsable de los suplementos probióticos Kyo-Dophilus. Ha desarrollado fórmulas que pueden sobrevivir a las condiciones ácidas del estómago y llegar al tracto intestinal.

Los probióticos de los suplementos Kyo-Dophilus incluyen las cepas humanas Lactobacillus gasseri, Bifidobacterium bifidum y Bifdobacterium longum. Esta combinación es estable y única, con bacterias vivas que están adaptadas para prosperar en el intestino humano. Según una investigación (International Journal of Medical Science), los probióticos de cepas humanas son superiores a los probióticos de otras fuentes.

¿Cómo elijo mi probiótico?

Ante todo, con la ayuda de un profesional de la salud. Los distintos tipos de probióticos corresponden a cada objetivo de salud. Las cepas de Lactobacillus, por ejemplo, suelen ser útiles para reforzar la inmunidad y combatir las alergias. Las cepas de bifidobacterias, por su parte, se asocian con la salud digestiva y la reducción de los síntomas gastrointestinales.

Todo ello redundará en una mejora del bienestar general y, en particular, del eje intestino-cerebro.

Cuida tu eje intestino-cerebro con Kyo-Dophilus Probióticos

¿Sabías que en la fórmula Kyo-Dophilus®, cada cápsula contiene 1.500 millones de células vivas y 3 cepas esenciales (L.gasseri, B.bifidum, B.longum)? Los probióticos son importantes para su salud y para el bienestar del eje intestino-cerebro. Por eso elige los mejores.

Elige probióticos que sean seguros y eficaces. Comprueba siempre su composición. Y no olvides pedir consejo a tu profesional sanitario.

Regresar al blog