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A imagem mostra uma mulher a escrever num caderno o seu novo plano de treinos no ginásio.

Una simple carrera en la cinta de correr puede provocar una lesión, tanto si eres un deportista más o menos experimentado. En este artículo hablaremos de las cuatro lesiones más frecuentes en el gimnasio y de cómo puedes reducir los riesgos.

Cambiar periódicamente tu plan de entrenamiento es sinónimo de reto. Si es bueno como es, ¡cámbialo para que sea aún mejor!

1. mayor adherencia. ¡Nadie se rinde!

El estudio se publicó en larevista Journal of Sport Behaviour, tras ser presentado en la reunión anual de la American Psychological Association (2000). Hombres y mujeres, 114 en total, se dividieron en tres grupos. Un grupo añadió ejercicios diferentes al plan de entrenamiento. Otro mantuvo el mismo plan. Y un tercer grupo no siguió ningún programa ni regla. Al final del estudio, se analizaron las conclusiones: las participantes del primer grupo disfrutaron de sus clases un 20% más que las del segundo y un 45% más que las del tercero. La variedad contribuyó a una mayor adherencia, según los investigadores. El estudio de la Universidad de Florida (EE.UU.) "confirmó lo que mucha gente ya venía diciendo", según la responsable de la investigación, Christine Spain. Christine, que entonces era responsable de estudios del Consejo de la Condición Física y el Deporte, cree que en el entrenamiento, el cambio ayuda a no rendirse.

2. Subir de nivel: ¡se puede llegar más lejos!

A algunas personas les gustan las rutinas y la previsibilidad del entrenamiento. Pero a la mayoría de los corredores o atletas les gusta poner a prueba sus límites. Si un día corres 1 kilómetro, a la semana siguiente puedes intentar correr 1,5 kilómetros. Aumentar la intensidad de los entrenamientos es también una forma de añadir variedad. Cuando camines o corras, siempre puedes añadir sesiones de sprint o de entrenamiento cruzado. O puedes invertir las secuencias de tu entrenamiento habitual. En lugar de empezar con un ejercicio de resistencia como correr, empieza la sesión subiendo las escaleras. ¿Tiene sentido? Al someter tus músculos a un nuevo patrón de entrenamiento, los estás estimulando. Es físicamente más estimulante y desafiante. ¡Pero también a nivel mental!

3. Más placer: ¡más de lo mismo es tan aburrido!

En el deporte, una de las razones para abandonar es el aburrimiento. Es la principal excusa para no entrenar. Al cambiar periódicamente tu plan de entrenamiento, estás introduciendo algo nuevo. Y las nuevas experiencias de entrenamiento aumentan la motivación y el placer. Cuando estás contando los minutos para terminar tu carrera en la cinta, es una mala señal.

Prueba otras máquinas en tu gimnasio u opta por correr al aire libre. Cambia de entorno, empieza a entrenar a otra hora del día. Estudios científicos demuestran que las nuevas experiencias pueden activar los centros del placer en el cerebro.

4. El cerebro te lo agradece

Si te está gustando tu plan de entrenamiento y los resultados, ¡cambia! ¿Cómo que cambie? Tu cerebro necesita ser estimulado. El entrenamiento por sí solo te ayudará a mantener tu cerebro en forma. Pero cuando cambias y aprendes nuevos movimientos o actividades, tus neuronas se ponen a prueba. El número de conexiones neuronales aumenta, lo que agudizará tu memoria.

La dopamina (neurotransmisor vinculado a la sensación de placer) también aumenta cuando se nos estimula con la novedad. Cada dos o cuatro semanas, prueba a cambiar tu plan de entrenamiento.

5. Cambiar de plan de entrenamiento = menos lesiones

Cuando sometemos repetidamente a nuestro cuerpo a los mismos movimientos, se producen lesiones. Esto puede ocurrir cuando sólo juegas al tenis, sólo corres o sólo haces abdominales. En cambio, si cambiamos periódicamente el plan de entrenamiento y mezclamos actividades, daremos a los músculos más cansados la oportunidad de recuperarse .

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