Regreso al trabajo: 5 consejos para animarte
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Volver al trabajo después de un periodo de relax puede ser difícil. Sabías que no duraría para siempre. ¡Pero estamos aquí para ayudarte a afrontar la realidad!
No es solo un capricho. El síndrome posvacacional existe y se manifiesta con síntomas similares a la ansiedad: insomnio, irritabilidad, cambios de humor, disminución de energía y dificultad para concentrarse . Estudios demuestran que las vacaciones reducen el estrés y aumentan el bienestar. El reto es prolongar la sensación de felicidad al terminar las vacaciones. Pero ¿dónde quedan los baños de sol, los paseos vespertinos por la arena mojada y las cenas con familiares y amigos? Estas imágenes se convierten rápidamente en espejismos, y nuestro cerebro entra en un bucle que nos recuerda: "¿Sabías que lo bueno se acaba rápido?". Y entonces llega la tristeza de volver a la rutina.
Aquí vienen los expertos en las noticias recordándonos que el síndrome posvacacional puede durar desde dos o tres días hasta semanas. ¿Y de quién es la culpa? ¡De la adrenalina, nos dicen! Después de una fiesta, la hormona que ayuda a regular nuestro estado de ánimo y que se produce en situaciones más intensas baja drásticamente. Y este descenso repercute en nuestro bienestar físico (sensación de fatiga) y psicológico .
Bueno, mientras el cerebro se recupera del desequilibrio causado por la transición de las vacaciones a la rutina, es necesario tomar medidas para prevenir o aliviar la depresión posvacacional. Todo tiene solución. ¡Hasta que se acaben las vacaciones de verano!
1. Mira la pelota de Berlín... ¡Dile adiós!
Durante las vacaciones, aumenta el consumo de alimentos azucarados . Es la forma más amable de decir que algunas personas pasan el día tumbadas en una toalla, disfrutando de los intervalos entre un helado y una cerveza refrescante. Esperamos que no sea tu caso, porque tendrás que hacer sacrificios cuando llegue el momento de volver al trabajo y a la rutina.
Está comprobado que el azúcar puede desencadenar procesos metabólicos e inflamatorios relacionados con la depresión. El azúcar causa inflamación cerebral que puede contribuir a estados de depresión o ansiedad. El azúcar tiene un efecto similar al de una droga: el efecto inmediato sobre el estado de ánimo es bueno, pero a largo plazo lo influye negativamente, además del malestar que causa, su poder inflamatorio y el consiguiente aumento de peso. Un consejo: volver a una rutina saludable implica moderar el consumo de rosquillas berlinesas y bebidas alcohólicas. De lo contrario, el placer no merece la pena.
2. Retomar la rutina de alimentación habitual. Sin estrés.
Una forma de reducir los niveles de cortisol (la hormona del estrés) es seguir una dieta antiinflamatoria. Es decir, con alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, proteínas, vitaminas como la B6 y minerales como el magnesio. Al volver a la rutina, y en casos de estrés y ansiedad , también puede ser muy útil complementar la dieta con suplementos compuestos por ingredientes antiestrés: ashwagandha, GABA (neurotransmisor), entre otros.
3. Despejar
Es un buen momento para "limpiar" tu escritorio, sala y armario. Si tienes ropa que ya no te gusta, no la necesitas. Si tienes ropa que ya no te queda, piénsalo dos veces y pésate. Puede que el problema no sea la lavadora. Conserva tus vaqueros y replantea tus menús. Volver al trabajo y a la rutina también significa volver a las comidas caseras con brócoli y sopas, y reducir las salidas a restaurantes, snacks y dulces navideños.
4. Mantiene una actitud positiva.
A veces, todo se reduce al verbo. En lugar de perder el tiempo recordando "qué bien estuvo y qué rápido pasó", céntrate en tus próximas escapadas. Y mantén vivo el espíritu vacacional: no olvides invitar a tus amigos a cenar, no olvides ir al cine y reserva unas horas a la semana para leer y escuchar tu lista de reproducción favorita. Así, prolongarás la sensación de relajación cuando llegue la hora de volver al trabajo.
5. Plan
Es posible que se te haya caducado el acceso a la app de entrenamiento, que hayas perdido la tarjeta del gimnasio y que ni siquiera recuerdes el día en que tu grupo salió a dar paseos en bicicleta. Al volver al trabajo, necesitas ponerte en marcha y empezar a planificar de nuevo. Poco a poco. Porque el ejercicio no puede quedar atrás. Septiembre también es una excelente oportunidad para reevaluar tus objetivos y resultados de entrenamiento. Si las clases online no te dan resultado, un entrenador personal puede ayudarte. Si sientes que tu rutina de abdominales se está volviendo repetitiva, prueba la natación, la zumba, el piragüismo o correr. ¡Y a rodar!
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